
El año del buey
Jueves, 29 Enero, 2009
Aunque para nosotros quizá es hasta normal (elija a su político favorito), para los chinos el año pasado fue el de la rata. Y como no podía ser de otra manera, aplicaron la “chilanguiña”, pero en el buen sentido, robándose los Juegos Olímpicos con 100 medallas de oro y, de paso, destrozando a los estadunidenses que en ese entonces pensaron que nada peor les podía pasar; sin saber la sorpresita que les tenían guardada para octubre sus fantásticos financieros de Wall Street, quienes como verdaderos visionarios se le adelantaron al horóscopo chino y comenzaron con el pie izquierdo el año del buey.
Sin embargo, para los orientales el lunes pasado fue el inicio zodiacal del noble y paciente animal que jala el arado.
Uno de los primeros que quiso cumplir cabalmente con la sabiduría asiática fue el hoy ex presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, que por pasarse de rata en el 2008 (arregló la asamblea presupuestal del club) se quedó como buey en el 2009 (terminó llorando como niña, negando los hechos y presentando su renuncia).
Otro que anda haciendo muy buena letra, tal y como lo manda la milenaria tradición astrológica, es El Pelado Díaz, que por lo firmado el año pasado y gracias a los fabulosos resultados que está entregando, nos deja claro que es un enorme lector de los libros del buen Confucio.
El que empieza también a entrarle al club del té verde, es Sven-Göran Eriksson, que entre los pobres números obtenidos y su desesperante indolencia; ahora ya le apareció desde Italia una millonaria bronquita del cuore (como le dice él, al corazón) que esperemos no me lo distraiga más de su chamba.
Al final, exponentes tenemos de sobra. A Hugo le voltearon el calendario y en España no la hace de buey sino de camaleón; mientras que a Aguirre, los del Atlético lo quieren agarrar como chivo expiatorio pero El Vasco de buey no tiene nada.
2009 se fue la rata y llegó el buey. Ojo, que es con b y no con g.
Jueves, 29 Enero, 2009
Aunque para nosotros quizá es hasta normal (elija a su político favorito), para los chinos el año pasado fue el de la rata. Y como no podía ser de otra manera, aplicaron la “chilanguiña”, pero en el buen sentido, robándose los Juegos Olímpicos con 100 medallas de oro y, de paso, destrozando a los estadunidenses que en ese entonces pensaron que nada peor les podía pasar; sin saber la sorpresita que les tenían guardada para octubre sus fantásticos financieros de Wall Street, quienes como verdaderos visionarios se le adelantaron al horóscopo chino y comenzaron con el pie izquierdo el año del buey.
Sin embargo, para los orientales el lunes pasado fue el inicio zodiacal del noble y paciente animal que jala el arado.
Uno de los primeros que quiso cumplir cabalmente con la sabiduría asiática fue el hoy ex presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, que por pasarse de rata en el 2008 (arregló la asamblea presupuestal del club) se quedó como buey en el 2009 (terminó llorando como niña, negando los hechos y presentando su renuncia).
Otro que anda haciendo muy buena letra, tal y como lo manda la milenaria tradición astrológica, es El Pelado Díaz, que por lo firmado el año pasado y gracias a los fabulosos resultados que está entregando, nos deja claro que es un enorme lector de los libros del buen Confucio.
El que empieza también a entrarle al club del té verde, es Sven-Göran Eriksson, que entre los pobres números obtenidos y su desesperante indolencia; ahora ya le apareció desde Italia una millonaria bronquita del cuore (como le dice él, al corazón) que esperemos no me lo distraiga más de su chamba.
Al final, exponentes tenemos de sobra. A Hugo le voltearon el calendario y en España no la hace de buey sino de camaleón; mientras que a Aguirre, los del Atlético lo quieren agarrar como chivo expiatorio pero El Vasco de buey no tiene nada.
2009 se fue la rata y llegó el buey. Ojo, que es con b y no con g.
