La fiesta de los mediocres
Infame o Sobresaliente
Christian Martinoli
2009-05-14•Afición
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¡Pásele, güerita, que ahora sí le tengo de lo bueno! No, no se trata del marchante que le vendió aguacates pasados a la ñora de Polanco y que hoy busca reivindicarse, sino de los que felices pregonan la llegada de la Liguilla. Y es que, para más o menos ver un juego decente, primero nos tenemos que fumar 17 fechas infames. Es como cuando queremos echarnos un mango y te dicen, “no, jefe, ahora hasta mayo”. Así nos traen en el futbol gracias al fantástico sistema, donde casi todos ruegan milagros que los metan a las finales con una bolsa de papel en la cara y una hojita tapándoles sus miserias. Acá lo único importante es calificar, después dicen (con el océano de orgullo) vendrá lo bueno. Duelos directos con relativo suspenso y muchas sorpresas ¡Ah!, el líder generalmente no es campeón. ¿Qué bonito, no?
Es lógico que a la gente le encante la Liguilla porque les da una segunda, tercera o hasta décima chance a sus equipos y que para los medios de comunicación, anunciantes y clubes sea un negociazo. Eso sí, de justicia deportiva nada.
¿Cómo sería nuestro futbol si nunca hubiera existido la Liguilla?
Contando los lideratos, el América en vez de 10 títulos tendría 14; Chivas mantendría sus 11; Cruz Azul sumaria 10 (y como 15 millones de burlas menos); León seis en lugar de cinco; Toluca cinco y no los nueve que posee; Pumas en vez de cinco, guardaría dos; y Atlas ya no sumaría 58 años de malaria porque en el Invierno 99 fue el mejor. ¡Uy! cómo deben estar las Águilas. Si cambiamos los torneos cortos por largos: Chivas 10; Cruz Azul 10 (dos más e insisto con el tema de las burlas); América nueve; Toluca siete; León cinco; Pumas y Atlante cuatro; Pachuca de las cinco estrellas que carga nada más le quedaría una. Ya sé que el ‘hubiera’ no existe, pero con esto en una de esas los de La Máquina proponen un cambio.
En fin, como diría José Alfredo, “consuelo de los que sufren, adoración de la gente...”. Así es la Liguilla, la fiesta de los mediocres.cmartinoli@tvazteca.com.mx
Infame o Sobresaliente
Christian Martinoli
2009-05-14•Afición
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¡Pásele, güerita, que ahora sí le tengo de lo bueno! No, no se trata del marchante que le vendió aguacates pasados a la ñora de Polanco y que hoy busca reivindicarse, sino de los que felices pregonan la llegada de la Liguilla. Y es que, para más o menos ver un juego decente, primero nos tenemos que fumar 17 fechas infames. Es como cuando queremos echarnos un mango y te dicen, “no, jefe, ahora hasta mayo”. Así nos traen en el futbol gracias al fantástico sistema, donde casi todos ruegan milagros que los metan a las finales con una bolsa de papel en la cara y una hojita tapándoles sus miserias. Acá lo único importante es calificar, después dicen (con el océano de orgullo) vendrá lo bueno. Duelos directos con relativo suspenso y muchas sorpresas ¡Ah!, el líder generalmente no es campeón. ¿Qué bonito, no?
Es lógico que a la gente le encante la Liguilla porque les da una segunda, tercera o hasta décima chance a sus equipos y que para los medios de comunicación, anunciantes y clubes sea un negociazo. Eso sí, de justicia deportiva nada.
¿Cómo sería nuestro futbol si nunca hubiera existido la Liguilla?
Contando los lideratos, el América en vez de 10 títulos tendría 14; Chivas mantendría sus 11; Cruz Azul sumaria 10 (y como 15 millones de burlas menos); León seis en lugar de cinco; Toluca cinco y no los nueve que posee; Pumas en vez de cinco, guardaría dos; y Atlas ya no sumaría 58 años de malaria porque en el Invierno 99 fue el mejor. ¡Uy! cómo deben estar las Águilas. Si cambiamos los torneos cortos por largos: Chivas 10; Cruz Azul 10 (dos más e insisto con el tema de las burlas); América nueve; Toluca siete; León cinco; Pumas y Atlante cuatro; Pachuca de las cinco estrellas que carga nada más le quedaría una. Ya sé que el ‘hubiera’ no existe, pero con esto en una de esas los de La Máquina proponen un cambio.
En fin, como diría José Alfredo, “consuelo de los que sufren, adoración de la gente...”. Así es la Liguilla, la fiesta de los mediocres.cmartinoli@tvazteca.com.mx
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